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Con un poco de retraso llega la crónica del concierto de los Stones en el campo del Atleti.
Madrid, 28 de junio de 2007, ya me voy al Manzanares, al Estadio Vicente Calderón. Si no hay problemas de última hora – por resfriados y cocotazos me los he perdido en dos ocasiones - será la cuarta vez que presencie uno de sus conciertos. Es la primera tarde calurosa del verano. En ocasiones anteriores los he visto en la distancia y para la presente decido acudir pronto. Uno de mis amigos se apunta a última hora al concierto y renuncia a sus últimas cervezas del “previo” por acompañarme en la cola. La cola dobla el estadio. Abren las puertas. El personal de la organización nos avisa que hay otra puerta abierta con acceso a la pista. Nos dirigimos a ésta, apenas hay gente esperando. Tras una carrera por la banda accedemos a la zona restringida de la pista. Nos ponemos las pulseras; a esperar y a aguantar el calor. Pasadas las 20:00 y con las gradas todavía vacías salen Loquillo y los Trogloditas. Cuentan con todas las desventajas de los teloneros. A pesar del calor el Loco y los suyos salen trajeados. No disponen de mucho tiempo pero aprovechan sus bazas. El ex Brakaman Jaime Stinus ocupa el puesto de Guille. Dedican el concierto a dos Stonianos madrileños de pro como fueron Pepe Risi y Guille “Desperado” Martín e invitan a Sabino Méndez a tocar en las dos últimas canciones (El Ritmo del Garaje y el Rompeolas). Posteriormente tocaron los Australianos Jet. Han sido una de las grandes sensaciones de estos últimos años merced a su imagen y a incluir canciones suyas en campañas publicitarias. Sin embargo no terminaron de convencerme y creo que a muchos de los presentes tampoco. Por los teclados y por el sonido de alguna de sus canciones me recordaron vagamente a los Hellacopters pero a la vista de lo acontecido todavía les queda mucho camino para llegar al bagaje que tienen los Suecos (que también fueron teloneros de los Stones por tierras nórdicas en su gira anterior).  Una lluvia de meteoritos en las pantallas anteceden a una serie de explosiones y empieza el espectáculo con Start me up. Le sigue Let´s spend the night together con las pantallas proyectando imágenes de otras épocas. Afortunadamente renuncian a tocar canciones de sus 5 últimos discos en estudio (Start me up de Tattoo you fue la canción mas reciente del repertorio) y recuperan canciones que no venían tocando en las últimas giras: hacen She is so Cold (de emocional rescue), All down the line (de exile on main street), Monkey man (de Let it Bleed) o Sway (de Sticky Fingers). Para la ocasión mantienen en el repertorio You can´t always get what you want o Happy en detrimento de otras como Midnight Rambler o Gimme Shelter (otra vez será). La sensación es Buena, Jagger está en forma, Woody con una chaqueta de Mariachi digna de los Flying Burrito Brothers, Richards con bigote y su imagen de eterno pirata. Charlie Watts sigue en su discreto segundo plano. En la banda de acompañamiento se mantienen los que les han venido acompañado en sus últimas giras. Lisa Fisher sigue ganando protagonismo pero la sección de metales cada vez luce menos, se percibe en You can´t always get what you want y se constatará mas adelante. Los Stones suelen incluir una versión en todos sus conciertos. En otras ocasiones han hecho versiones de Chuck Berry, Eddie Cochran, Howling Wolf, Buddy Holy o Bob Dylan. Para esta gira la versión es la excusa para rendir un homenaje expreso. En San Sebastián el homenajeado fue James Brown, en Madrid, Ray Charles; hacen un Night Time is the Right Time con las imágenes de las pantallas envejecidas en sepia y con una Lisa Fisher inmensa. Fue uno de los mejores momentos del concierto.
Un detalle que ya había percibido en su gira anterior, Kiz y Woody son unos perros y las guitarras cada vez suenan menos. Llegan las presentaciones y Keith toma la alternativa. Se desprende se la guitarra y acompañado de Roon Wood empieza con un blues, You Got the Silver (de Let it Bleed). No fue la noche de Keith, no sé si es que no estuvo motivado o si se dio un homenaje por la zona del Rastro o que los años no perdonan; el caso es que dio un traspié y no fue al suelo porque un atento Ron Wood le sujetó a tiempo. Éste fue recompensado con un beso. Vuelven a Exile on Main Street y hacen Happy con toda la banda al completo. Para esta canción Woody deja la guitarra y coge el sitar. Terminado el set de Keith se hacen los ajustes de la batería y el teclado. Le toca el turno al disco de Some Girls y empieza a sonar Miss You. Keith entra tarde. Una plataforma se lleva a toda la banda hasta el escenario situado en el área opuesta del campo. Jagger toca la guitarra. La canción suena consistente pero a diferencia de ocasiones anteriores prescinden de los metales y de Lisa. Me hubiera gustado que la hubiesen colocado al principio del concierto con toda la banda en el escenario. Aterrizados en el segundo escenario tocan It´s Only Rock & Roll y Satisfaction. Suenan de contundentes como no lo han hecho en todo el concierto. Sin embargo, la ausencia de los cámaras dejan a parte de la audiencia con la visibilidad limitada. El set del escenario pequeño finaliza con Honky Tonk Women, la plataforma se recoge hacia el escenario principal donde les espera una lengua hinchable que abarca la casi totalidad de éste. 

Empieza la parte final y la mas previsible del concierto. Con una batería pregrabada comienzan los fuegos y Sympathy for the devil. Keith vuelve a entrar tarde y desluce el solo del final de la canción. Simpático el detalle de Ron Wood pidiendo fuego después de la pirotecnia. Continúan con Paint it Black y finalizan con un apabullante Jumpin´Jack Flash con Jagger corriendo por el escenario de extremo a extremo.  Para ser fieles a su costumbre hubo un solo bis. Se dejan Brown Sugar para cerrar el concierto (la canción con la que abrían su gira anterior). El saxofonista Bobby Keys les acompaña al principio de la canción para después incorporarse el resto de la sección de metales. Hubiera quedado mejor con todos los metales desde el principio de la canción pero supongo se trataba de un reconocimiento a su saxofonista habitual. Y después de las carreras y poses de rigor llegó la despedida y los fuegos artificiales con la omnipresente lengua presidiendo desde las pantallas. 
Conclusiones: El envejecimiento del grupo se pone de manifiesto gira a gira. Están reduciendo paulatinamente la duración de sus conciertos. En esta ocasión hicieron dos horas justas. Siguen llevando un gran espectáculo pero otros competidores de su quinta, tales como los Who o Paul Macartney, les están recortando distancia. Jagger está en una forma excelente pero Richards es un chiste de sí mismo y Ron Wood es un clon de Richards ….. ¿reforzaría su sonido un tercer guitarrista? ¿invitarían al grupo a Mick Taylor? ¿Habrá sido la última ocasión de verlos en directo? Por supuesto que la nota mas triste del concierto fue la de los trabajadores fallecidos en el desmontaje del escenario. |